El Motor TurboVapor 3.0 se calienta en 30 segundos y dispara vapor concentrado a 120°C directamente sobre las fibras del tejido. En lugar de pasar por encima de la arruga como una plancha normal, el vapor penetra en la fibra y la relaja desde dentro — eliminando la arruga en segundos.
Es exactamente el mismo principio usado entre bastidores en la Semana de la Moda de Paris, donde prendas de 50.000€ se preparan con vapor de precision para no danar tejidos delicados como la seda y el cashmere.
¿La diferencia? La nuestra cabe en la palma de la mano y cuesta 39,99€.